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La JornadaFalleció el célebre caricaturista chileno Palomo, en la CDMX [Ciudad de México]; tenía 82 años / Nacido el 22 de noviembre de 1943 en Chile, Palomo tuvo que abandonar su país natal tras el golpe de Estado de 1973. Fue en México donde reconstruyó su vida y su carrera, encontrando un espacio de creación y compromiso que definiría su legado. Foto cortesía familia Palomo Reyes
Ángel Vargas 28 de marzo de 2026 11:31
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| JOSÉ PALOMO FUENTES, REFERENTE DEL HUMOR GRÁFICO EN MÉXICO. FOTO FILG |
Ciudad de México. El célebre caricaturista chileno José Palomo Fuentes, conocido de forma artística como Palomo, falleció la madrugada de este sábado a los 82 años en la capital mexicana, según confirmó su familia a este diario.
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| FALLECE JOSÉ PALOMO FUENTES CARICATURISTA CHILENO CORTESÍA: FAMILIA PALOMO REYES |
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Figura central del humor gráfico en América Latina, Palomo desarrolló gran parte de su carrera en México, país que lo acogió tras el exilio impuesto por la dictadura de Augusto Pinochet.
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| LA EDUCACIÓN CHILENA SEGÚN PALOMO, EN UN DIBUJO REALIZADO ESPECIALMENTE PARA PÁGINA/12. |
Nacido el 22 de noviembre de 1943 en Chile, Palomo tuvo que abandonar su país natal tras el golpe de Estado de 1973. Fue en México donde reconstruyó su vida y su carrera, encontrando un espacio de creación y compromiso que definiría su legado.
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| FOTO MICHEL AMADO CARPIO. |
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| LITERATOS JOSÉ PALOMO |
La trayectoria de Palomo quedó plasmada en una obra vasta y crítica, publicada en medios como Excélsior y El Clarín. Sin embargo, su papel fue fundacional en el periodismo independiente mexicano al formar parte del equipo que dio vida al diario UnomásUno y más tarde se consolidó como uno de los fundadores de La Jornada, diario en el que contribuyó a cimentar un periodismo crítico, agudo y comprometido con las causas sociales.
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| JOSÉ PALOMO FOTO MICHEL AMADO CARPIO |
La familia Palomo Reyes, a través de un comunicado oficial, agradeció las muestras de afecto y solidaridad recibidas durante este difícil momento. “Su partida deja un vacío irreparable en su familia, amistades y en quienes reconocieron en su obra un legado, una pluma valiente y necesaria”, expresaron.
La ceremonia fúnebre se realizará este sábado en la Capilla 1 el velatorio del Issste de San Fernando, al sur de la Ciudad de México, donde sus restos permanecerán hasta la mañana del lunes para posteriormente ser cremados.
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Hermano Pepe,
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| PATRICIO PALOMO FOTO NATHALIE UBIEDO |
retrocediendo en el tiempo, me vienen los recuerdos de nuestra infancia en nuestro barrio Yungay de Santiago. Nuestras correrías junto a Memo y nuestros juegos compartidos. Las tardes de pichangas con los primos y los vecinos con pelota de trapo, o sea un calcetín relleno de papel de diario mojado, que a finales de la tarde terminaba como una verdadera tortilla. Eran tiempos de crisis y había que rebuscar la manera de entretenerse sin costo. Hacíamos marionetas de barro que íbamos a sacar en la Quinta Normal, ese parque popular que nos vio crecer. Luego, bajo tu dirección artística construíamos el teatro con cartones y madera recuperada en el almacén de nuestra abuela, Madame Inés. Hicimos un espectáculo en el fondo del cité en el que vivíamos. La abuela era nuestra invitada de honor… pero igual tuvo que pagar su entrada. Era un buen público, se reía con las ocurrencias de sus nietos.
Para ir a la escuela primaria Salvador San Fuentes, los tres Palomo ( los tres mayores) teníamos que caminar una diez cuadras de ida y vuelta. Teníamos que almorzar en la casa y por la tarde retornábamos a la escuela ( con viento, lluvia o calor) machucando un membrillo contra las paredes para ablandarlo y facilitar el mastique. Era nuestro postre.
Los domingos, nuestra madre La Chabela, nos llevaba al cine Colón que exibía tres películas. Así tuvimos un primer acercamiento con México, Cantinfla, balazos y mariachis. La once, o sea la merienda, pan con dulce de membrillo o sopaipillas en invierno, la repartía entre película y película La Chabela. Nosotros, nos sentábamos siempre en los bancos de madera del paraiso. Desde arriba nos burlábamos de los que estaban sentados abajo en butacas. O sea que desde niño supimos y vivimos la lucha de clases.
Una vez fuimos al centro de Santiago, al cine metro, para ver dibujos animados. Pero para merecer esa salida cultural u otra, la Chabela nos obligaba a ir a misa. Nosotros hacíamos el teatro de ir. En realidad nos quedábamos afuera de la parroquia esperando que terminara el cura Marchand su sermón. Cura que se peleaba regularmente con Don Barta, nuestro padre, y que se negó a que tú Pepe con el Memo pudieran hacer su primera comunión en su parroquia que no admitía hijos de comunista. Don Barta que sabía mandar a la chingada, en chileno, lo interpeló a grito pelado y poniéndose la boina, se mandó a cambiar con ustedes dos a otra iglesia mientras el cura le decía : « ¡ Bartolo, descúbrete ante Dios ! »
El mes de febrero, era el salir en tren de Santiago y llegar a Catagena. La playa nos esperaba con su rutina : levantar la carpa, hecha con tela militar, cocida por la tía abuela Felisa y una estructura de colihue ( caña) fabricada por Don Barta ; ir por paja para crear nuestros colchones ; ir por agua, por fruta, por mariscos, por abastecimiento. Los tres mayores teníamos que apoyar a la Chabela que nos hacía de comer y se la esmeraba para que tuviéramos un mes de vacaciones a orillas del Pacífico. Cartagena para ella, era su bocanada de aire fresco.
A los 12 años, integraste la escuela Experimental artística y nuestros caminos y complicidades se separaron por un tiempo. El tiempo de la adolescencia en que tú ya habías encontrado tu veta y en el que Memo y yo buscábamos qué hacer de nuestras vidas en un liceo industrial que poco nos entusiasmaba. Memo repitió cuatro veces y yo, dos.
Luego entraste a la escuela de teatro de la Universidad de Chile. Estudiabas escenografías y yo te admiraba aun cuando te alejabas de nosotros, del barrio. Pero de alguna manera, me hiciste entrever otro mundo y gracias a ti pude descubrir la gráfica trabajando en los Alamanaques de la revista dominical de El Mercurio.
11 de septiembre de 1973, día triste, angustiante, doloroso. Después de mil días de Unidad Popular, de Salvado Allende, en los que participamos desde nuestros puestos de trabajo a la construcción de un Chile nuevo, el exilio.
Saliste ese martes trágico de tu departamento, que fue saqueado, rumbo a la embajada de México. País que supo acogerte y que te dió hijos que se sienten chilangos.
Una vez más, gracias a ti, yo también llegué al entonces DF. Me ayudaste a salir de una Argentina gangrenada por la triple AAA ( la Alianza Anticomunista Argentina) y estremecida por el Plan Condor, aparato represivo que actuaba en el Cono Sur en contra de la gente de izquierda tanto de Chile, como de Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil. Me mandaste un pasaje y un contrato de trabajo. Estuve en el periódico El Día y luego en los inicios del diario Uno más Uno donde tú también participabas con la famosa tira cómica el Cuarto Reich.
En fin recuerdos de Chile y México. Recuerdos de donde vinimos y de cómo crecimos. Recuerdos para desearte un viaje plácido y plagado de humor. Humor que nos dejaste en herencia a todos los Palomo.
Saluda de mi parte a Bartolo, La Chabela, Manuel y Memo. Por ahí ellos también nos recuerdan desde el más allá.
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| HERMANOS PALOMO FUENTES |
Pato, El Negrito
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| DIBUJO JOSÉ PALOMO |










