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| DES SOLDATS UKRAINIENS CONFIGURENT UN DRONE D’ATTAQUE À LA FRONTIÈRE RUSSE, LE 22 JUILLET 2026. PHOTO EPA/MAXPPP |
La discusión sobre la guerra en Ucrania se ha convertido en un debate fuertemente ideologizante casi un acto de fe que, por esa misma razón, resulta muy difícil de esclarecer racionalmente. En él predominan convicciones que con frecuencia van más allá de lo que la razón o la evidencia empírica pueden demostrar o refutar. Las posturas se han vuelto, al parecer, antagónicas e irreconciliables. Por un lado, están quienes interpretan esta guerra como una suerte de guerra de liberación antifascista; por otro, quienes pensamos que, en una guerra entre Estados capitalistas, la única posición correcta es pronunciarse, sin adjetivos, por la paz.
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| NUEVAS CARACTERÍSTICAS DE LAS GUERRAS DEL SIGLO XXI FOTO DEFENCE MGIMO RU |
► Para leer también: DECLARACIÓN DEL PCCh ANTE CONFLICTO EN UCRANIA
A esta situación ha contribuido, en mi opinión, la algo ambivalente posición nacional del Partido, que se ha sustentado en cuatro pilares:
-Rechazo a la guerra.
-Reconocimiento de la responsabilidad principal de Rusia en el inicio del conflicto.
-Crítica a la expansión de la OTAN y a la política exterior de Estados Unidos como factores que contribuyeron al estallido de la guerra.
-Defensa de una solución negociada.
Una parte de la militancia pone el acento en el reconocimiento de la responsabilidad principal de Rusia en el inicio del conflicto; otra, en la crítica a la expansión de la OTAN y a la política exterior estadounidense. En estas condiciones, una mediación que conduzca a una síntesis partidaria parece difícil. Aunque: ¿Por qué no asumir colectivamente aquellos puntos en los que sí existe coincidencia, es decir, el rechazo a la guerra y la defensa de una solución negociada? Ello permitiría construir una posición común sin exigir que todas y todos compartamos una misma interpretación sobre las causas y responsabilidades de la guerra.
En esta discusión participé activamente en el pasado, pero dejé de hacerlo al constatar que, para algunos compañeros, las posiciones se habían vuelto tan definitivas que el intercambio de argumentos ya no parecía capaz de modificar las convicciones de unos y otros. Entre otras iniciativas, desde el comunal organizamos una charla titulada "Acumulación capitalista, imperialismo: raíces económicas de la guerra", con el propósito de aportar elementos para una discusión fundamentada.
Adjunto un texto que publiqué en redes sociales en mayo sobre este mismo tema. / Fraternalmente / Pedro Crovetto
► Para leer también: LA ‘NUEVA GUERRA MUNDIAL’
Acumulación capitalista, imperialismo y neoimperialismo: raíces económicas de la guerra El modelo de acumulación capitalista / El modelo de acumulación del capitalismo, independientemente de la nación a la que nos refiramos, y aun cuando pueda resolver coyunturalmente ciertos problemas sociales —como la reducción de la pobreza extrema en el caso de China—, se basa estructuralmente en la extracción de plusvalía. Si bien pueden reconocerse determinados logros del modelo chino, como el respeto a la autodeterminación de los pueblos, su desarrollo ha caído también en la trampa del neoliberalismo y de las necesidades expansionistas propias del capital, orientadas a asegurar mercados para la sobreproducción de mercancías y capital. ["Elementos para una discusión"]
Pedro Crovetto Farías. Direcciòn Comunal Europa.
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| PEDRO CROVETTO FARÍAS |
Resultan ilstrativas, en este sentido, las reflexiones del compañero Daniel Jadue en Sin maquillaje, temporada 6, capítulo 4 (minutos 26 al 30).
La teoría de la acumulación capitalista constituye el núcleo central del marxismo. En El Capital, Marx analiza cómo la acumulación de capital no solo genera riqueza para la clase dominante, sino que profundiza las desigualdades sociales. Como señala Marx: “La acumulación del capital implica necesariamente la acumulación de miseria” (Marx, El Capital, Libro I, cap. XXIII, Editorial Dietz 1979, p. 643).
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| IMAGEN ES UN ANUNCIO DEL «MUSEO DEL COMUNISMO» DE PRAGA DEL EMPRESARIO ESTADOUNIDENSE GLENN SPICKER |
► À penser en dessin : FENÊTRE SUR COUR
El crecimiento del capital está intrínsecamente ligado a la explotación de la clase trabajadora, independientemente del país del que se trate. Tal como afirma Marx: “Los salarios son solo una parte del valor del producto realizado” (Marx, El Capital, tomo II, prefacio; Marx y Engels, Obras Completas, tomo 24, Editorial Dietz Berlín, 1983, p. 5).
El capital se acumula mediante la extracción de plusvalía, es decir, a través del valor creado por los trabajadores que excede el salario recibido, generando una ganancia apropiada por el capitalista.
► Lea también: CONSERVADORES CHILENOS QUIEREN OBLIGAR A LAS MUJERES A ESCUCHAR EL FETO ANTES DE INTERRUMPIR LEGALMENTE UN EMBARAZO
El Estado y su carácter de clase
Todo Estado posee un carácter de clase, y este debe ser el punto de partida de cualquier análisis político serio. Friedrich Engels, en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado,
sostiene que el Estado no es una instancia neutral ni un poder impuesto desde fuera de la sociedad. Tampoco es la realización de una idea moral, como afirmaba Hegel, sino el producto de las contradicciones irreconciliables entre clases sociales.
El Estado surge como una necesidad para contener esos antagonismos y mantener el orden existente, erigiéndose por encima de la sociedad y separándose progresivamente de ella (Engels, pp. 177–178).
Lenin profundiza esta idea al señalar que el Estado es “un órgano de dominación de clase, un órgano de opresión de una clase por otra” (El Estado y la revolución, p. 398). Por ello, el Estado puede regular o intervenir en ciertos momentos, pero nunca actúa como mediador neutral ni como instrumento de conciliación de clases.

EL REY MONO VENCE 3 VECES A BAIGUJING
O DEMONIO DE HUESO BLANCO.
DISEÑADOR ZHAO HONGBEN
Rusia y China: modelos de acumulación contemporáneos
Tras la derrota del socialismo real, gran parte de la izquierda tendió a observar a Rusia y China como modelos alternativos. Sin embargo, si partimos de que todo Estado tiene un carácter de clase, resulta imprescindible analizar las relaciones de propiedad y los modelos de acumulación vigentes en ambos países.
En Rusia, tras la perestroika, se produjo una profunda restauración capitalista. En julio de 1991 entró en vigor la ley de privatización que permitió la transferencia masiva de empresas estatales a manos privadas. Actualmente, la economía rusa está dominada por el capital monopolista, con una fuerte presencia del Estado en sectores estratégicos, configurando una forma de capitalismo de Estado.
Según Chernova et al. (2019), la proporción de inversión en empresas rusas, extranjeras y mixtas se ha mantenido estable en los últimos años, lo que confirma la consolidación del capitalismo ruso bajo nuevas formas.
China, por su parte, presenta una economía profundamente integrada en los mercados internacionales. Más del 60 % del PIB es generado por el sector privado, y algunas estimaciones sitúan esta cifra entre el 70 % y el 80 %. La asignación de recursos y la formación de precios responden, en gran medida, a mecanismos de mercado, lo que evidencia la existencia de un modelo capitalista con fuerte intervención estatal.
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| PORTADA "IMPERIALISMO: UN ESTUDIO" / DE JOHN A. HOBSON FOTO COLORIZADA POR NOSOTROS |
El imperialismo
La acumulación capitalista genera crisis recurrentes derivadas de la sobreproducción. Marx advertía que “las fuerzas productivas tienden a crecer ilimitadamente” (El Capital, Libro III, p. 568). Esta contradicción se ve agravada hoy por la depredación ambiental.
Lenin desarrolló esta idea al definir el imperialismo como la fase superior del capitalismo, caracterizada por la concentración del capital, la formación de monopolios y el dominio del capital financiero. Según Lenin, esta dinámica conduce inevitablemente a crisis y guerras imperialistas.
“La contradicción fundamental del capitalismo consiste en la producción ilimitada frente a una demanda restringida” (Lenin, El imperialismo, fase superior del capitalismo, cap. III, p. 42).
El imperialismo implica el reparto del mundo entre potencias, lo que conduce necesariamente a conflictos armados. La expansión hacia nuevos mercados, el control de materias primas y la
exportación de capital se convierten en mecanismos centrales del sistema.
El Neoimperialismo
El imperialismo como toda forma de dominación de clase se ha ido adaptando al desarrollo económico social y tecnológico
Dominio económico a través de multinacionales
Grandes corporaciones controlan recursos, mercados y cadenas de producción en países en desarrollo, influyendo más que los propios gobiernos locales. Empresas como Nestlé, Coca-Cola o Monsanto controlan la producción y distribución de alimentos en muchos países de África y América Latina. Los gobiernos locales dependen de estas empresas para empleo e inversión, pero tienen poco poder para regular salarios o impactos ambientales.
Dependencia financiera y deuda externa, Un ejemplo típico Argentina y el FMI: para recibir préstamos, el país debió aplicar recortes en gasto público, reducir subsidios y ajustar su economía. Esto no solo limita la soberanía económica afectando a la población más vulnerable, sino que se expresa abiertamente en lo político como la amenaza de Trump de recortar la ayuda económica si no se elegía a Milei
Control indirecto sin ocupación militar
A diferencia del imperialismo clásico, el neoimperialismo actúa sin colonias formales (neocolonialismo), usando presión económica, diplomática o tecnológica. Estados Unidos influye en países de América Latina mediante sanciones económicas, presión diplomática o tratados comerciales, sin necesidad de invadirlos militarmente.
Explotación de recursos naturales
Países ricos se benefician de materias primas baratas (minerales, petróleo, alimentos) extraídas en países pobres, con poco beneficio local. La extracción de litio en Bolivia y Chile para baterías de autos eléctricos beneficia a empresas extranjeras, mientras las comunidades locales reciben pocos beneficios y sufren daños ambientales
Influencia política y desestabilización
Intervenciones encubiertas, golpes de Estado apoyados desde el exterior o presión diplomática para favorecer intereses extranjeros.
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| PLATAFORMAS DE GUERRA DIGITAL DIBUJO MIKAIL ÇIFTÇI |
Dependencia tecnológica y digital
El control de plataformas digitales, patentes y tecnología por potencias globales genera una nueva forma de dominación: el colonialismo digital. La mayoría de los países dependen de Google, Apple, Microsoft para la comunicación, educación y comercio digital. No controlan los datos ni la tecnología: una nueva forma de colonialismo digital.
Homogeneización cultural (imperialismo cultural)
Predominio de valores, lenguas y modelos culturales de países poderosos que debilitan identidades locales. El predominio del inglés, el cine de Hollywood y la música estadounidense debilita lenguas y tradiciones locales. Muchas culturas adaptan sus valores a modelos extranjeros. El consumo neoliberal destruye tradiciones y formas tradicionales de consumo
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| Grafiti colectivo colombiano Toxicómano |
Desigualdad en el comercio internacional
Tratados comerciales que favorecen a economías desarrolladas y dificultan el crecimiento industrial de países periféricos. Países africanos exportan cacao barato, pero deben importar chocolate caro ya procesado, esto impide el desarrollo industrial local y mantiene la dependencia económica.
Uso de la ayuda internacional como herramienta de control
La ayuda humanitaria o al desarrollo puede estar condicionada a reformas políticas o económicas favorables al donante. Algunos países reciben ayuda solo si aceptan privatizaciones, apertura de mercados o reformas políticas exigidas por el país donante o instituciones financieras
Impacto ambiental desproporcionado
Países pobres sufren la mayor contaminación y degradación ambiental derivada de actividades productivas destinadas al consumo global. Empresas contaminantes trasladan fábricas a países con leyes ambientales débiles, como en partes de Asia o África. Estos países sufren contaminación del agua y del aire para producir bienes que consumen países ricos
La guerra como expresión del imperialismo
Desde la perspectiva marxista, la guerra no es un fenómeno accidental, sino una consecuencia estructural del capitalismo. La necesidad de expansión del capital conduce inevitablemente a conflictos entre potencias.
Lenin señaló que las guerras imperialistas responden a la lucha por el reparto del mundo y no a intereses de los pueblos. El Estado actúa como instrumento de la clase dominante, legitimando la violencia y profundizando la explotación.
La guerra ruso-ucraniana
La guerra entre Rusia y Ucrania debe entenderse como un conflicto entre Estados capitalistas. Ucrania ha sido utilizada como pieza geopolítica por la OTAN, mientras que Rusia actúa como potencia imperialista regional.
Los partidos comunistas europeos han adoptado posiciones diversas, aunque muchos coinciden en caracterizar el conflicto como una guerra imperialista y en exigir el cese de hostilidades. Otros han mostrado posturas ambiguas o favorables a Rusia, lo que ha generado divisiones internas.
Conclusión
La acumulación capitalista constituye el núcleo estructural de las crisis económicas y de las guerras contemporáneas. Como demostraron Marx y Lenin, la expansión del capital genera desigualdad, sobreproducción y rivalidades entre potencias económicas
El imperialismo surge, así como una fase inevitable del capitalismo avanzado, orientada al control de los mercados y recursos, en especial materias primas.
Los Estados formalmente soberanos quedan subordinados a intereses del capital transnacional. La guerra en el imperialismo tradicional es la herramienta para resolver contradicciones internas del sistema. El neoimperialismo opera mediante mecanismos económicos, financieros, tecnológicos y culturales
Ni Rusia ni China ni las potencias occidentales escapan a esta lógica estructural. Las clases trabajadoras son siempre las principales víctimas de estos conflictos. Las causas reales de la guerra y de la subordinación de los estados a otros estados es el modelo de generación de riqueza en los estados capitalistas en su fase de desarrollo imperialista
Solo la superación del capitalismo, la construcción del socialismo puede abrir camino a una paz duradera.
PS. En el caso de la citas de Marx son traducciones del alemán de los tomos 23, 24 y 25 de las obras completas
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| Victoria. La victoria, a costa de la muerte y la destrucción. DESSIN MORO. |




![Imperialismo: un estudio / John A. Hobson (autor) / Un análisis clásico del imperialismo, obra de un periodista económico británico, que explora cómo los intereses comerciales de la metrópoli pueden manipular el poder estatal para obtener ventajas en la colonia. // *El imperialismo, fase superior del capitalismo* es un libro escrito por Lenin en 1916 y publicado en 1917. / Lenin escribió este panfleto —subtitulado «Esquema popular»— durante su exilio en Suiza en la primavera de 1916; sin embargo, no se publicó hasta el año siguiente en Petrogrado. / En el prefacio de 1917, señala que el texto fue escrito teniendo en cuenta las restricciones de la censura zarista; la política rusa se menciona solo indirectamente. / Basándose en los datos económicos a su disposición en Zúrich e inspirándose en las obras de John Atkinson Hobson[1] y Rudolf Hilferding sobre el imperialismo, Lenin expone sus puntos de vista sobre las recientes transformaciones del capitalismo y sus consecuencias políticas en el contexto de la Primera Guerra Mundial.](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiTSSf8l7o2WSEH3pOZtjPrgs467_bC1Df8YyVpRKmlwrtoCtlaSQWDd4PTiWUoay6hwheuQcZjR6Vx6pUMQV79iJjX5s3uPj4OClqvjQTBz2yLGfMLKgiBdGsboa8hJHePtWmd4icb1TcR6EkfYuQb-_APYvkVEBXXrsUNjFmQ38miRVlNaY7H3ekOZX8/w213-h320/ba4a5391-4e9d-4971-b14f-4cdb30e84e52.png)











